《Sistemas de control tan fiables que no merece la pena el seguro》

Esta respuesta se la ha encontrado alguna vez casi cualquier corredor que ha ofrecido a un cliente o prospect un seguro de los que podríamos llamar “no habituales”. Y como no podía ser menos La Póliza de Protección de Producto y Resultado no es una excepción.

Puede parecer, al que lo utiliza, que este es un buen argumento para evitarse la venta que el corredor se dispone a hacerle. Y efectivamente, si lo que se pretende es evitar que el corredor te hable del seguro, este este es un argumento irrefutable, porque ante él poco se puede hacer.

Pero ¿tener un excelente sistema de control, significa que no sea necesario protegerse de un siniestro?

La realidad es que sí uno piensa un rato sobre todo esto es inevitable llegar a la conclusión de que aquel que dice eso, no está haciendo una valoración correcta de la situación.

Por sus caracteristicas de cobertura y funcionamiento, el seguro de contaminación de productos se parece a una balsa de rescate como las que se instalan en los veleros de recreo para servir de dispositivo de salvamento en caso de naufragio.

Se trata de un recurso de emergencia, diseñado para evitar un desastre total, que demuestra su efectividad en el momento de usarse y que mientras tanto solo parece ocupar un espacio a bordo que se podría utilizar para otra cosa, es un sistema caro cuya utilidad se espera nunca tener que comprobar, pero llegado el momento sí no se ha tenido la precaución de tenerlo se corre un gran peligro.

Dicho esto y volviendo al tema que nos ocupa, ¿Sería imaginable que cuando se le preguntase al armador del velero sobre la instalación de la balsa salva vidas, este contestase que su barco es tan seguro que no le hace falta? ¿Y que diese esa respuesta debido a que quiere ahorrar en costes? ¿Y que argumentara que como él nunca ha naufragado antes no necesita ese sistema de seguridad?

Seguro que la balsa de rescate acaba siendo instalada como es lógico. La prudencia se acaba imponiendo. Y nadie sale al mar sin ella, al menos si se plantea travesías serias y de calado.

Ayer un corredor de Barcelona comentaba en una reunión que, justo esta había sido la respuesta de su cliente al plantearles la contratación de una póliza de contaminación de producto.

A mi me hizo pensar; se trataba del director financiero de un productor de alimentación que factura cientos de millones de Euros y que distribuye su producto por todo el Mundo. Y, a pesar de todo, este CFO realmente no veía necesario comprar la póliza, “la balsa salva vidas”, creía que su velero tenía medidas de seguridad infalibles, pensaba que nunca iba a tener una retirada catastrófica, porque nunca antes había “naufragado” y comprar el seguro, le iba a ocupar un “espacio” en su presupuesto que se podía ahorrar o dedicar a cosas con un valor más “aprovechable” a corto plazo.

¿Merece la pena asumir ese riesgo? ¿Cuantas decisiones lamentables sobre sistemas de prevención de riesgo catastrófico se han tomado con una óptica a corto plazo y se han acabado lamentando a largo plazo?

La estadística de HDI es clara; todo productor de alimentación acaba teniendo un gran siniestro antes de diez años. El avance de la técnica, la obsolescencia de procesos y sistemas, los cambios e innovaciones en los productos fabricados, la rutina o la mera confianza son solo algunas de las causas.

¿Llegado el momento, quien no querría haber comprado la balsa salva vidas?

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Secuestro Virtual

Por teléfono, rápido, "barato" y sin rehenes reales.

Por teléfono, rápido, “barato” y sin rehenes reales.

Ante las numerosas publicaciones de prensa que estamos pudiendo leer estos días en España referentes a este tipo de secuestro. Y como en muchos de los casos apreciamos cierta confusión en los medios en relación al denominado Secuestro Virtual (Virtual Kidnap). Nos hemos decidido a exponer brevemente las características de este acto delictivo así como algunas medidas que podemos tomar para evitar convertirnos en rehenes virtuales.

En primer lugar definiremos secuestro virtual como un sistema de extorsión por amenazas contra la integridad física de las personas en el que mediante artificio o engaño se hace creer al extorsionado que el extorsionador tiene la capacidad de amenaza, no siendo este el caso.

Recordamos que la víctima de un secuestro en puridad de términos no es el rehén, sino el extorsionado, aquel al que se le exige un rescate, y el rehén por tanto no es mas que un medio de presión. En el caso de los secuestros virtuales este hecho cobra mayor importancia, si cabe ya que el rehén no existe.

El modus operandi de un secuestro virtual pasa por:

1) Fase de información:

El agresor ha de elegir a una víctima (extorsionado) que esté en condiciones de ser objeto del engaño. Para ello ha de informarse de que personas allegadas a la víctima pueden encontrarse en una situación tal que, llegado el momento de ejecutarse la extorsión, la víctima no pueda de forma rápida confirmar que el secuestro se ha producido. Es decir, la víctima no puede confirmar si existe o no rehén. Y de hecho es requisito imprescindible para hablar de secuestro virtual que no exista rehén, pues de lo contrario estaríamos ante un secuestro común. A este tipo de rehén que no lo es le llamaremos rehén virtual.

2) Fase de preparación:

En esta segunda fase el ejecutor busca un momento en el que el rehén virtual esté en una situación en la que con certeza relativa no va a poder ser contactado por la víctima de forma que el engaño no pueda ser desmantelado. Es en ese momento en el que se pasa a la siguiente fase.

3) Fase de ejecución:

Normalmente tiene lugar mediante un contacto telefónico o no presencial. Se hace creer a la víctima que el rehén ha sido secuestrado y se le conmina a actuar rápidamente y a pagar un rescate fácil de obtener (no  demasiado dinero). Estos dos aspectos son importantes porque para que el engaño surta efecto no se puede dejar a la víctima tiempo para pensar. Si la víctima tiene tiempo suficiente para atar cabos o para hacer comprobaciones algo mas complejas que un par de llamadas es muy posible que acabe descubriendo el artificio y no pague.

Así pues, se le pide que en un corto plazo de tiempo, normalmente no más de unas horas, pague una cuantía no muy elevada para su poder adquisitivo y de fácil disposición para la víctima, que actuando sin tiempo para recapacitar acaba pagando en plazo.

Definido el secuestro virtual tipo podemos establecer una serie de características que luego nos sirvan para establecer sencillos procedimientos que nos ayuden a evitar: Convertirnos en rehenes virtuales o bien ser víctimas de un secuestro virtual

Características:

  • Mínimo contacto con los supuestos secuestradores
  • Imposibilidad a corto plazo de confirmar la existencia de rehenes
  • Tiempo para atender el pago del rescate muy corto
  • Cuantía del rescate pequeña de acuerdo al poder adquisitivo de la víctima
  • Finalmente ausencia de rehén real (rehén virtual)

Teniendo en cuenta estos aspectos no resulta complicado establecer algunas medidas para evitar este delito. Aunque todos podemos convertirnos en rehenes virtuales llegado el momento, es mas fácil serlo si estamos fuera de nuestro país y por supuesto si nos encontramos en algún país donde el secuestro sea una delito habitual. México, Venezuela, Colombia, Perú, Costar Rica, Argentina, Ecuador, Bolivia o Brasil son algunos de estos países donde los españoles tenemos más exposición por nuestra creciente actividad allí.

¿Qué podemos hacer para evitar el secuestro virtual? Como en todos los casos de secuestro la medida mas efectiva es la PREVENCIÓN. Dado que los secuestradores necesitan elegir una víctima y normalmente dicha elección se produce a través de los posibles rehenes virtuales. Evitar estar en posición de convertirse en un rehén virtual sería un buen método para empezar a prevenir.

Las redes sociales, facebook, twenty, etc. Son con frecuencia utilizadas por los secuestradores (de todas las modalidades de secuestro) para recabar información y elegir a sus víctimas y rehenes.
Si nos encontramos de viaje en un país y durante la estancia vamos subiendo a dichas redes sociales fotos de lo que hacemos, sin querer vamos haciendo una pauta de nuestra rutina durante el viaje. Esa pauta puede ser utilizada para determinar un momento en el que sin que nuestros conocidos puedan comprobarlo de forma fácil, nos encontremos fuera de conexión y por tanto puedan utilizarnos como rehenes virtuales. Por tanto sería buena idea limitar la información que subimos a las redes sociales mientras estemos en una situación de vulnerabilidad, como puede ser un viaje y dejar la subida de fotos e historias para cuando termine el viaje.
Pero no es necesario estar fuera del país para quedar expuestos a ser rehén virtual, en estos países en donde se sufren con frecuencia este tipo de delitos, se registran casos mientras los rehenes virtuales están en el cine, por ejemplo. Con el teléfono en silencio, no atienden a las llamadas de la víctima durante 2 horas al menos. En estos casos como precaución se puede enviar a alguien un mensaje informando de que se va a apagar/silenciar el teléfono y durante cuanto tiempo.

En definitiva se trata de una especie de engaño o timo que se utiliza para extorsionar a la víctima haciendole creer que existe una amenaza contra la integridad personal de un spuesto rehén que no existe (y eso lo diferencia del Tiger Kidnap). Cualquier medio que sirva para evitar convertirse en el medio del engaño servirá para evitar el delito.

Flujo de información. Gestión de las comunicaciones de crisis

¿Cómo afectará la noticia a las decisiones de los captores?, ¿Al rescate demandado?, ¿Cómo la noticia influirá en el resto de personal de la empresa desplazado a la misma zona?, ¿A las familias de los cautivos?, ¿Qué consecuencias tendrá el suceso y la forma de actuar de la compañía, para su imagen pública?

¿Cómo afectará la noticia a las decisiones de los captores?, ¿Al rescate demandado?, ¿Cómo la noticia influirá en el resto de personal de la empresa desplazado a la misma zona?, ¿A las familias de los cautivos?, ¿Qué consecuencias tendrá el suceso y la forma de actuar de la compañía, para su imagen pública?

Estos días vivimos con preocupación la noticia de que un periodista español que se encontraba trabajando en Siria como enviado especial, está siendo retenido por un grupo de rebeldes. El último contacto que se recibió tuvo lugar el pasado 4 de septiembre y desde entonces se desconoce el paradero del español, no habiéndose recibido noticias de sus secuestradores hasta la fecha.

Esta situación, por desgracia no es infrecuente. Los informadores que se desplazan a zonas de conflicto para cubrir las noticias in situ, son por razones obvias un objetivo habitual de estos delincuentes. Sin embargo no siempre  se da el caso de que sus nombres e identidades salgan a la palestra de forma tan abierta. Aunque no es nuestra intención discutir la estrategia que puedan estar siguiendo los responsables de gestionar la crisis, si que queremos aprovechar para comentar algunos aspectos que consideramos de importancia en lo relativo al flujo de información ante una situación de este tipo.

En una conferencia en la que tuvimos la oportunidad de participar el año pasado en Colonia, uno de los ponentes, un consultor especializado en la negociación de secuestros, nos contó con bastante detalle como uno de los últimos casos en los que había intervenido se había complicado debido a la publicación en prensa de la identidad del secuestrado.

Se trataba de un ingeniero alemán que había sido capturado en Somalia. Inicialmente los secuestradores reclamaron un rescate de un millón de Euros. Debido a un fallo en el control de la información que se filtraba a la prensa, se publicó en la radio el nombre de la víctima. La conclusión, no tan obvia para nosotros, pero mucho para los somalíes (tienen otra forma de ver la vida que dista mucho de la que podamos tener nosotros) fue que; Si la prensa conoce el nombre de nuestro cautivo, es porque este es famoso en su país. El rescate pasó entonces a ser de diez millones de Euros. Un error de comunicaciones supuso la agravación automática de la crisis.

Existen por el contrario otras razones, que en determinados casos concretos pueden aconsejar que se libere a los medios la identidad de un secuestrado. Hacer saber a los captores que no tiene implicaciones políticas, o generar empatía, son algunas de ellas.

La realidad del asunto es que decidir si se retiene información o no en una situación de crisis, o el modo en que esta se distribuye no es un asunto menor. Existen expertos en comunicaciones de crisis que aconsejan a las víctimas de extorsión y a las familias de los cautivos la mejor manera de proceder en estos casos. Y resuelven las inevitables dudas al respecto que pueden aparecer. En palabras de nuestros consultores de relaciones públicas, controlando la información, se controlan las consecuencias colaterales de un secuestro.

¿Cómo afectará la noticia a las decisiones de los captores?, ¿Al rescate demandado?, ¿Cómo la noticia influirá en el resto de personal de la empresa desplazado a la misma zona?, ¿A las familias de los cautivos?, ¿Qué consecuencias tendrá el suceso y la forma de actuar de la compañía, para su imagen pública? Todos estos interrogantes hacen que el control de la información en una crisis de este tipo sea una de las principales cuestiones que se deban tener en consideración ante un secuestro.

Las decisiones que se puede uno ver obligado a tomar para asegurar la liberación del secuestrado, no siempre van a ser correctamente interpretadas por la opinión pública. No vamos a entrar a explicar las consecuencias de la mala prensa, pero es obvio que no es buena idea añadir un efecto negativo más a una situación que es de hecho una de las peores a las que una empresa se puede ver obligada a responder.

Los piratas se “reciclan”

AP Photo/Farah Abdi Warsameh, File

AP Photo/Farah Abdi Warsameh, File

Un Informe de Naciones Unidas Cuenta como los Piratas Somalíes “Venden” Seguridad a Pesqueros Ilegales

FUENTE: Yahoo Nwes

Según una noticia publicada por Associated Press el 25 de Julio en NAIROBI – Kenia, frustrados por la presión de las operaciones de vigilancia anti – piratería (Operación Atalanta) que diversas naciones, entre ellas España, están llevando a cabo en la zona. Los piratas somalíes se han visto obligados a cambiar su “modelo de negocio”: Proporcionando “seguridad” a pesqueros ilegales de otros estados que asedian los caladeros somalíes ajenos por completo a la legislación reguladora al respecto.

El informe de 500 paginas del Grupo de Vigilancia en Somalia y Eritrea de las ONU muestra como los criminales al ver que cada vez es menos rentable  el secuestro de embarcaciones han decidido empotrar personal en las embarcaciones ilegales para que eviten a los servicios de vigilancia costeros garantizando, a cambio de la correspondiente comisión, la pesca sin control de dichos navíos en los caladeros somalíes.

Alrededor de 180 buques con pabellón iraní, 300 yemenís faenan en aguas de Puntland y Somaliland componiendo el grueso de la flota ilegal que opera allí. Aunque se han avistado buques de otras muchas banderas, China, Taiwán, Corea y de la Unión Europea operando irregularmente en la zona, la de Yemen y la de Irán son las mayores flotas ilegales, según corroboran las Autoridades navales Internacionales.

De acuerdo con el citado informe los pescadores locales informan que los “equipos de seguridad privada” se componen de piratas somalíes desmovilizados coordinados por los lideres piratas de la zona en asociación con hombres de negocios que trabajan en Puntland, Somaliland, Emiratos Árabes, Omán, Yemen e Irán.

Estos equipos no dudan en abrir fuego contra otras embarcaciones que operan legalmente para impedirles faenar, reservando a los pesqueros ilegales las lucrativas capturas de la zona.

El negocio de la piratería en Somalia ha venido reportando cuantiosos beneficios desde 2005. De acuerdo al informe publicado por el Banco Mundial, entre Abril de dicho año y finales de 2012, 149 buques habían sido apresados, y se estima que se llegaron a pagar en rescates por valor de entre 315 y 385 millones €.

Los pescadores locales, que en algunos, casos también se han unido a estas partidas de “protección” ilegales argumentan que contribuyen a devolver a Somalia el dinero que les ha sido robado. El gobierno británico estimó que entre 2003 y 2004 Somalia había perdido 100 millones € debido a la pesca ilegal de atún en la zona.

Los piratas somalíes se suelen referir a ellos mismos como Salvadores del Mar.

CULPA IN VIGILANDO

Cuando una compañía se ve obligada a afrontar una situación de secuestro de uno de sus empleados, una de las primeras dudas que suelen surgir a los responsables de la sociedad dentro del comité de crisis es: ¿Porqué debe la compañía hacer frente a los gastos derivados de la crisis?

seguridad

La respuesta a esta pregunta es: Culpa In Vigilando. La compañía que pone a un empleado en una situación de peligro -incluso aunque como es lógico, se haya pedido la aprobación del empleado para su traslado. -Está obligada a garantizar, dentro de sus posibilidades la seguridad de dicho trabajador.

¿Significa eso que la empresa a la que le secuestren un trabajador es responsable de dicho secuestro? Rotundamente no. Los responsables del secuestro son los secuestradores, En todo caso la compañía será la víctima del mismo pues es a esta a la que se le extorsiona obligándola a pagar un rescate.

Pero desde el punto de vista del empleado, que es utilizado como rehén, una actitud negligente de su compañía a la hora de poner los medios para garantizar su seguridad, sí que puede ser objeto de una reclamación futura contra la empresa. La compañía tiene el deber de velar, dentro de sus posibilidades, por la seguridad de sus trabajadores y la omisión de dicho deber puede servir de detonante para una reclamación.

Pero no solo una reclamación de un empleado ha de preocupar a una compañía en caso de no haber garantizado unos mínimos de protección. La imagen corporativa también tiene mucho que decir en caso de que se publique que un empleado no ha estado correctamente asistido en una situación de seguridad.

Las opciones para garantizar dicha seguridad en la medida de lo posible son múltiples, formación, seguros, vigilancia, seguridad, etc… Simplemente se trata de considerar el riesgo como real, preparar un plan de crisis para responder en caso de que tenga lugar un incidente y dentro de dicho plan valorar cuales son las mejores alternativas para la seguridad de las personas y los bienes de la compañía.

TIGER KIDNAP (SECUESTRO RÁPIDO VIGILADO)

Acechan, vigilan y atacan rápido y violentamente en busqueda de rescates asequibles

Acechan, vigilan y atacan rápido y violentamente en busqueda de rescates asequibles

Evento:

(Basado en suceso real acaecido en Granada, España en julio 2013)

Victimas: Un medico y su familia.

Autores: Identidades por determinar, presunta nacionalidad Española

Antecedentes: Los autores, mediante un estudio pormenorizado de las vecindades de los pisos que figuran en alquiler en la red eligen uno adyacente al piso de un médico con consulta abierta al público. En ese momento el médico se convierte en objetivo.

Método de ejecución: Los secuestradores inician un seguimiento de los movimientos de las víctimas y se hacen con información de horarios, itinerarios y hábitos de la familia. Una vez tienen toda la información trazan un plan de actuación basado en esta.

Haciéndose pasar por unos compradores interesados, quedan con el comercial de la inmobiliaria del piso adyacente para ir a verlo. Eligen una hora en la que saben que sus víctimas no van a estar en casa. Una vez en el piso, amordazan e inmovilizan al comercial y utilizando los balcones allanan el piso de la víctima permaneciendo al acecho dentro de este hasta el momento en que saben que llegará a casa tras cerrar la consulta.

Cuando el doctor entra en su casa es reducido violentamente e inmovilizado quedando de nuevo todos los presentes a la espera de que la esposa de la víctima llegue a casa.

Cuando la señora del doctor llega a su casa, es tomada como rehén por los secuestradores, que mediante amenazas contra la vida de ella, fuerzan al doctor a volver a su consulta y traer el dinero la caja además de todos los activos, joyas y objetos de valor que había en el la consulta y en el propio apartamento.

Los secuestradores abandonan los apartamentos dejando a la familia y al comercial de la inmobiliaria fuertemente inmovilizados y amordazados aunque indemnes a parte de algunas contusiones consecuencia de los primeros forcejeos.

Comentarios:

Este tipo de operativas, son conocidas en el argot como TIGER KIDNAP, en una ilustrativa alusión al sistema de caza de los tigres que acechan a su presa, ocultándose y atacan basándose en la violencia y rapidez de actuación.

Tiger Kidnap

Del mismo modo, los secuestradores que practican esta modalidad, seleccionan cuidadosamente a su victima y la siguen hasta buscar los puntos débiles en su seguridad, atacan rápido para aminorar las posibilidades de ser detenidos y con violencia para inspirar terror en sus víctimas haciéndolas más sumisas y accesibles a sus exigencias. No buscan rescates imposibles o difíciles de conseguir pues su técnica se basa en la velocidad; Cuanto menos tiempo tarden en lograr el rescate, más posibilidades de escapar.

Conclusiones:

El evento tuvo lugar en un entorno inicialmente considerado como seguro por cualquier posible víctima. Su lugar de residencia, y su domicilio particular. En este entorno las personas suelen relajar las alertas que en otro caso inconscientemente despliega nuestro cerebro. Sentimos seguridad por tanto prevenimos peor.

Sin embargo, considerando el entorno de riesgo de la familia del doctor había un hecho diferencial que suponía una pequeña, pero finalmente crucial, diferencia en el día a día de esa familia. El piso en venta en la puerta contigua.

Este hecho no solo facilitó a los secuestradores el acceso al apartamento de las víctimas sino que, lo que es más llamativo, las convirtió en objetivos de los autores. Ya que el hecho de disponer de una vivienda en alquiler/venta puerta con puerta del doctor hizo que este fuera la víctima ideal.

Las circunstancias económicas que vivimos en España favorecen la proliferación de bandas y organizaciones criminales. Es por tanto necesario incrementar un poco nuestro nivel de alerta frente a posibles ataques a nuestra persona, a nuestra familia, a nuestro negocio o a nuestro patrimonio.

Situaciones que antes considerábamos seguras (un inmueble vacío y en venta/alquiler contiguo a nuestro domicilio o negocio), ahora pueden no serlo. Sin caer en un alarmismo innecesario, la experiencia nos enseña que es aconsejable tomar ciertas medidas de protección frente a estas posibles situaciones de riesgo a las que antes, quizás no estábamos expuestos.

Los Seguros de Gestión de Crisis son un sistema de aminorar cuando no eliminar las consecuencias negativas de un evento de este tipo. En estas circunstancias las pólizas de Robo no siempre son eficaces o incluso cuando otorgan cobertura no abarcan todo el espectro de la pérdida. Pero además los servicios de consultoría que ofrecen las pólizas de Gestión de Crisis y que no ofrecen otros tipos de seguros, aportan un valor definitivo en estos casos. Asistencia, psicológica durante el evento y tras el mismo, asesoramiento en materia de comunicación y respuesta y sobre todo, asistencia a la gestión y manejo de la crisis.